Club Ciclo-Gastronómico SANCHO PANZA
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Playa de la Arena - Santander

  • 30/03/2010

    Datos de la Ruta

    Distancia: 102,38 km
    Duración: 6h 31m
    Vel. Media: 15,68 km/h
    Vel. Máxima: 54,29 km/h
    Desnivel acumulado: 1505 m positivos

    Asistencia:

    Nando, Tony, Pablo, Gabi, Julio, Julián, Alfonsus, Mauri, Alfonso y Mariano

    Narración

    La noche anterior ya se había puesto fea y teníamos la esperanza de que el tiempo mejorara, al menos algo. El caso es que, tras una noche en la que el viento amenazaba con tirar el apartahotel, el huracán "Vanessa-Mari" seguía activo por la mañana. Viento y lluvia a lo bruto.

    Con 100 Kms por delante hasta Santander las caras del personal son para verlas... Nadie parece tener ánimos de salir a la intemperie y nos vamos demorando preparando las bicis. Para acabar de animarnos un remolino se ha plantado frente a la cafetería y parece un pequeño tifón retándonos...

    Al final, tras meternos unos café y tostadas al cuerpo vamos dejando las habitaciones y montando las bicis con la esperanza de una mejoría, aunque sea leve, de las condiciones meteorológicas

    A ver si escampa...el viento pegaba fuerte

    Al final no nos queda más remedio que salir y encima comenzar por carretera. En cuanto más pegados al mar el viento es peor y no queda otra opción. Además, como no podía ser de otra forma, parece que justo cuando salimos es cuando más llueve.

    En esas condiciones por camino y junto al mar es imposible así que salimos cogiendo un carril bici (bidegorri) que llega prácticamente hasta Pobeña, pasando junto a una zona industrial. Después TODOS Laughing (Pablo, repito, TODOS) decidimos tomar la antigua Nacional. Es una carretera amplia, con buen arcén y como va junto a una autovía, que no es de peaje, apenas tiene tráfico.

    Con un peligroso viento cruzamos "la frontera con España" entonando el himno y llegamos a Castro Urdiales, no sin problemas. Cuando se va junto a la costa, en zonas desprotegidas, las rachas de viento nos mueven de lado a lado y nos amenaza con tirarnos. Hasta las rampas más sencillas y en carretera se hacen duras con el aire siempre de frente.

    al fondo Euskadilos últimos del pelotón

    Eso si, en toda la zona se empeñan en recomendarnos que vayamos a 60 Km/h. Se ve que Indurain debía entrenar por la zona y al subir las cuestas aun más rápido tuvieron que ponerle las señales para que no se lanzara...Yell

    ¿Quién es capaz de subir una cuesta en bici a 60Km/h?

    Pasado Castro Urdiales hacemos una parada en una parada de autobús, valga la rebuznancia, resguardados del viento y de la ahora esporádica lluvia.

    en el paredón

    A pesar de la dureza del viento y de lo pesado de la ruta, por ser toda por carretera, encontramos unas vistas preciosas y alguna playa, como la de Islares, que era realmente increible:

    Todavía seguíamos el caminopreciosa playa

    qué mal lo pasamos...frescoooor

    Pasada esa playita un pequeño puerto de carretera que debía subir al monte de "La Magdalena". No demasiado duro, sobre todo al estar resguardado del viento. Tras unos kilómetros que pican más bien hacia abajo llegamos a Laredo. Al segundo intento conseguimos comer en un restaurante que no estaba mal, eso sí, sin grandes alardes, pero bien para los 12€ que tocamos cada uno.

    Desde allí a Santander apenas 30Kms y empieza lo pesado de la ruta, ya que democráticamente decidimos seguir la Nacional. Las condiciones de viento siguen siendo muy malas y amenaza lluvia a ratos. Además la gente está ya algo tocada y la mayoría - Pablo, ya sabemos que tu NO, que habías preferido ir por camino y haber dormido antes de llegar a Santander - decía, que la mayoría decide no jugársela y llegar a cenar y dormir a Santander.

    Lo peor es que a partir de este punto la Nacional se separa de la costa con lo que la ruta es bastante más coñazo y sin aliciente de ningún tipo. Salvo un pequeño descanso en alguna finca medio bonita...

    palacete

    ...y una escapada de Pablo que decidió que iba a buscar un tren, en medio del monte, que le llevara directo a Santander. Muy precavidamente pusimos un Wayppoint en el GPS para marcar el punto en el que se separó, de cara a dárselo a la Guardia Civil de montaña por si, por unas casualidades de la vida, hubieran tenido que ir a buscarleWink

    Aunque los últimos 10 Kms de entrada a Santander fueron un auténtico calvario de coches, salvo para Pablo que por fin encontró su tren y Julián que le acompañó, el día no había terminado.

    Primero la búsqueda de albergue. Entre quedarnos aquí teniendo que acostarnos a las 22:00 que lo cerraban, sin poder cenar en condiciones... Surprised

    Albergue de peregrinos de Santander

    Y este otro albergue, sin hora de llegada, y en la misma arena de la playa de la Magadalena la elección estaba clara Wink

    Albergue en la playa

    Así que tras aparcar cómodamente nuestras monturas con vistas al mar y a la península de la Magdalena...

    aparcamiento con vistas

    ... nos cogimos el bus urbano hasta el barrio de pescadores, en la otra punta de la ciudad, y nos dispusimos a probar una de nuestras recomendaciones gastronómicas. "La taberna de Vicente". No pudimos probar su rape salvaje, pero dimos buena cuenta de anchoas, ensaladas, pimientos rojos y de padrón y sobre todo de unos Chuletones en toda regla. Todo ello regado con unas botellas de Pago de Carrovejas (por fin!!!), Ramón Bilbao y Luis Cañas.

    Chuletón como mandan los cánonesbandejita

    a cenarentrantes

    Y terminado con unos chupitos, postres y las correspondientes copitas.

    chupitoscopazos

    Los 58€ por persona sirvieron para dejarnos algo más pobres y confirmar que habíamos cerrado el camino del 2010 a lo grande. Lo comenzamos con sidra y chuletón y lo cerramos de igual manera.

    En el 2011 más y aun mejor...Wink

    Nando